Evolución histórica de la victimología
“En sociedades antiguas, la victima mantenía una posición primordial. Predominaba, entonces, un sistema en donde el sujeto pasivo del delito tenía la posibilidad de tomar la justicia por sus propias manos, así lo manifiesta el autor José Luis Cambronero, quien establece: “…inicialmente dichos conflictos fueron resueltos por medio de la venganza privada, tomando la victima la justicia por su propia mano en forma arbitraria e ilimitada”. (Masís, 2013, pág. 42)

La victima ha existido desde el inicia del delito es decir desde la existencia del ser humano, lo que pasa es que en tiempos pasados no se le ponía mucha importancia a dicho tema ya que las cosas no se hacían conforme a los estatutos legales sino más bien se tomaba la justicia por su propia cuenta como una especie de venganza personal lo cual generaba de la violencia más violencia de los ilícitos más delitos que al final terminaban en un círculo de victimación todos por igual.

“Con el paso del tiempo la situación cambia. Se genera un nuevo sistema, el cual consiste en limitar esta venganza privada, añadiéndole ahora un elemento de proporcionalidad al aplicar la pena. Es decir, retribuimos un mal con un mal igual, a esto es a lo conocemos como LEY DEL TALIÓN”. (Masís, 2013, pág. 42)


Con el pasar del tiempo se trata de regular las acciones esto mediante el sistema llamado la ley de Talión la cual es una norma que lo que buscaba era una paga justa de lo cometido y no una venganza que al final podía terminar injusta para el victimario el cual muchas veces no se le pagaba con la misma moneda sino con una más alta que al final perjudicaba su integridad física, esta ley sirvió por mucho tiempo hasta la aparición del sistema acusatorio en la antigua Grecia.

“Con el sistema acusatorio, el protagonismo de la víctima toma aún más fuerza en la antigua Grecia, cuando el sujeto pasivo tenía el derecho de promover y mantener la acusación ante una instancia judicial, teniendo en sus manos el ejercicio de la acción penal”. (Masís, 2013, pág. 43)

En la antigua Grecia nace un sistema llamado acusatorio, es aquí en donde la victima empieza a tomar su mayor importancia esto de una manera más representativa y proactiva, ya que ese sujeto que se llamaba ser pasivo en las investigaciones empieza a adquirir diferentes derechos, su voz y voto se empiezan a tomar en cuenta en el sistema legal hasta el punto de cumplir uno de los mejores papeles de desarrollo el cual era promover y mantener la acusación en la acción penal.

“En la época de la inquisición, durante la edad media, surge una nueva conciencia a nivel Estatal. Asume el Estado una nueva posición, en donde se percata de que el delito no solo lesiona intereses individuales, sino que al verse afectada la convivencia en sociedad, hay una vulneración de intereses colectivos. Esta es la razón por la cual, no debe la víctima tener el control del proceso, sino que este poder debe ser trasladado”. (Masís, 2013, pág. 43)

Ya para la edad media el estado interviene y empiezan a verse las consecuencias del delito, es entonces en donde se percatan que las lecciones de dicha problemática la mayoría de veces no solo afecta a un individuo, sino que va más allá de lo individual es decir a lo colectivo en donde se involucra a la toda la sociedad por igual es por ello que en una sola persona no puede dejarse la decisión del proceso legal, sino que deben de trasladárselo a ente aun mayor como lo es el estado.

Por lo tanto, el escenario cambia completamente, asume el Estado el ejercicio de la acción penal, iniciando una interacción Estado imputado; convirtiéndose el sujeto pasivo en un simple objeto del proceso, en un mero espectador o testigo del hecho delictivo. (Masís, 2013, pág. 43)


Referencia

-Masís, Ana Karen Arias Matarrita & María Carolina Barrantes. “La participación de
la víctima de delitos sexuales durante la fase de ejecución dentro del proceso penal
costarricense”. San José: UCR, 2013. Recuperado de:

Comentarios

Entradas populares de este blog